El 14 de febrero es irremediablemente una fecha marcada en el calendario, tanto para bien como para mal. De hecho países como Arabia Saudí, Pakistán, o Indonesia no permiten a sus ciudadanos celebrar este día. Está claro que esta fecha tiene tanto fans como detractores, sin embargo pocos saben el origen de esta celebración.

Como en todas las buenas historias, realidad y leyenda se dan la mano para explicar el origen del Día de San Valentín, que recibe dicho nombre en honor al patrón de los enamorados.

En la Roma del siglo III, un sacerdote llamado Valentín desafió las órdenes del emperador romano Claudio II, que había prohibido la celebración de matrimonios de jóvenes al considerarlo incompatible con ser soldado. Sin embargo, este sacerdote cristiano consideró injusto este mandato, por lo que en secreto celebraba matrimonios para jóvenes enamorados. Esto le costó su ejecución, pasando a convertirse en uno de los santos mártires.

Foto de Jordy B. Photography

Sin embargo poco queda ya de esa vinculación con la Iglesia. De hecho, en el Concilio Vaticano II se reorganizó el santoral y se retiró su celebración para desligarse y esquivar el origen posiblemente legendario del santo.

Sea como fuere, el día ha calado en nuestra conciencia colectiva, considerándonos como una de las fechas favoritas en el calendario de muchas parejas. Está claro que a todo el mundo le gusta tener una excusa para celebrar algo con su pareja, compartir más tiempo juntos o simplemente intercambiar algún pequeño detalle. Pero ¿Qué os parecería pedir matrimonio a vuestra pareja en San Valentín?

Foto Olive Photography

Como pros, cabe destacar el romanticismo que rodea esta fecha, que hará muy fácil y emotivo encontrar el momento y lugar perfecto para proponer matrimonio.

Además ¿A quién no le gustaría sentirse como el protagonista de una película? Se convertirá en una preciosa historia anecdótica que os encantará contar una y otra vez.

Foto Kylie Morgan

A nivel logístico, febrero es una buena fecha para comenzar con preparativos de la boda, teniendo todo el año por delante para buscar proveedores, lugares e ideas.

Además, así nunca más se os olvidará San Valentín, teniendo una doble excusa para celebrarlo.

Foto Emma Farr

La clave es siempre hacer algo que os represente, que hable de vosotros. No caigáis en el error de hacer una parodia de este día: decid no a los globos en forma de corazón y las tarjeras prefabricadas.

Elegid un sitio bonito, que os guste os represente o hable de vosotros, un lugar en el que estéis cómodos. Y dejad que todo fluya.

La clave es siempre ser vosotros mismos y pensar siempre en la otra persona: no hagas nada que pueda comprometer al otro. Si es una persona tímida, no le hagáis pasar el mal rato de pedirle matrimonio en público. Buscad siempre la comodidad de ambos.

¿Os atreveríais a dar el gran paso?

Foto Sera Petras


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies