Los Globos de Oro suponen el inicio de las temporadas de premios y alfombras rojas. Dos cosas que a mí personalmente me apasionan: moda y cine. Sin embargo, este año, la entrega de estos premios ha sido mucho más que una mera exhibición de talento cinematográfico y alta costura.

La alfombra roja se tiñó de negro en señal de luto. Un luto para poner de manifiesto el acoso y la discriminación a los que muchas mujeres se enfrentan día a día. Se iniciaba así un plan de acción que pretende acabar con estas situaciones de abuso, convirtiéndose en abanderadas de la causa las mujeres poderosas de Hollywood. Se sumaban así al ya archiconocido Time´s Up, que cuenta con un fondo de defensa legal para ayudar a las mujeres con salarios bajos a protegerse de los problemas que puedan tener tras denunciar los abusos.

Fotografia Christopher Polk

El 2017 fue sin duda un año marcado por los escándalos sexuales que señalaron al productor Harvey Weinstein, debido al cual muchas actrices y mujeres conocidas de la industria alzaron la voz tanto para denunciar lo padecido en carnes propias como para dar apoyo a las víctimas de abusos.

Tanto hombres como mujeres quisieron mostrar su apoyo a la causa durante la gala, haciendo que la entrega de premios pasara a un segundo plano. Ellas fueron las grandes protagonistas, pero no como meros iconos, sino como portavoces de una reivindicación clara y sencilla: no al acaso, no ala desigualdad, no a la discriminación.

Este protagonismo se trasladó también a los galardonados, pues los premios más representativos fueron a parar a aquellas películas en las que las mujeres tenían un papel especialmente significativo. Este es el caso de Tres anuncios en las afueras y La forma del agua, grandes triunfadoras de la noche, con mujeres luchadoras en el centro de sus historias (a pesar de ser dirigidas por hombres).

Por otro lado Big Little Lies fue la miniserie coronada como triunfadora. Una serie producida por Reese Witherspoon y que habla del maltrato y la hermandad entre mujeres, valiendo el globo de oro a Laura Dern y Alexander Skarsgård (como mejor actriz y actor secundarios de miniserie) y a Nicole Kidman como actriz principal.

Fotografia Mike Nelson

Una noche lleva de reivindicación, igualdad y humor en las que no ha faltado la polémica. Desde el sarcasmo de Seth Meyers (conductor de la gala) criticando mordazmente a Donald Trump; la espinosa actitud de Angelina Jolie durante la aparición en el escenario de Jennifer Aniston (escena atentamente observada por la atónita mirada de Dakota Johnson) o la cara de circunstancia de Hugh Jackman cuando James Franco agradecía su premio al mejor actor en comedia o musical (premio al que él aspiraba).

Pero sin lugar a dudas, hubo una voz que se escuchó por encima de las demás. Si bien es cierto que la noche nos regaló exquisitos discursos como el de Nicole Kidman o Reese Whiterspon, fueron las palabras de Oprah Winfrey las que pasarán a la historia.

Fotografia vía Networ

 Hablar de la verdad es la herramienta más poderosa que tenemos. Me siento inspirada y orgullosa por las mujeres que se han sentido fuertes como para compartir sus experiencias”. Con estas palabras, la periodista animaba a denunciar este tipo de abusos, haciendo especial mención a esas mujeres anónimas.

“Afecta a razas, religiones, partidos. Gracias a todas las mujeres que han aguantado y soportado años de acoso. Como mi madre, tenían hijos que alimentar y facturas que pagar y sueños que hacer realidad. Son las mujeres cuyos nombres nunca escucharemos: limpiadoras, agricultoras, científicas, empresarias, deportistas, soldados“.

Un discurso inspirador y reconfortante que sin duda ha calado hondo no sólo en la prensa, sino también en los hogares. No son pocos los que han pedido que la propia Oprah se presente como candidata en la carrera para ocupar la Casa Blanca en 2.020… ¡Y parece que ella misma no lo descarta!

La alfombra roja también nos dejo grandes triunfos estilísticos, en concreto, sería imposible no mencionar el Ralph and Russo de Penélope Cruz. Otro de los vestidos que más impactó causó en las redes sociales fue el Vuitton de Alicia Vikander. Si hablamos de elegancia, es imposible no mencionar los Gucci de Dakota Johnson y Margot Robbie que alumbraron la alfombra roja con sus toques metalizados. También fueron dignas de especial mención las maravillosas creaciones de Dior que lucieron Jessica Biel y Michelle Pfeiffer. ¡Imposible quedarse con sólo uno!

Fotografia Steve Granitz WireImage

Fotografía Gtres

Sin lugar a dudas una noche plagada de emociones en el que la voz de las mujeres se hizo escuchar, calando en la sociedad tanto americana como extranjera. Una velada en la que las mujeres brillaron con luz propia, por muy oscuros que fuesen sus vestidos.

“El feminismo no es sólo para mujeres, es permitir que todo el mundo tenga una vida más llena.” Jane Fonda.


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